Publican
en Diciembre de 2012 que una variación del gen RASGRF-2 hace que los jóvenes que la poseen sean más
propensos a ser adictos a la ingesta de alcohol porque hace que esta práctica sea más
placentera para éstos que para los que no poseen dicha variante.
Por otro lado en
Psychological Science se publica un artículo que demuestra que las personas que
presentan dos mutaciones del gen neuregulin 1 son personas que desarrollan una creatividad especial
fuera de los estándares y por tanto dota de ciertas capacidades
"innatas" a algunas personas siendo el porcentaje de la poblacion que
lo posee, en torno al 10%.
En el 2011 en Munich una investigación
saca a la luz que la gente que disfruta más durmiendo posee una variante genética
llamada ABCC9 que hace que estos individuos detecten la energía celular de una manera más leve y
necesiten más horas de descanso..
Y luego van los suecos, y nos dicen que la infidelidad masculina va relacionada al alelo 334.
De locos. Poco a poco nos van poniendo delante de las narices que el ADN que portamos hecho bonitos ovillos metiditos en sus núcleos, influyen en un millar de detalles de nuestra personalidad, filosofía, habilidades…y al fin y al cabo, en nuestra forma de ver y vivir la vida.
Y pienso..
-¿Ves?
Lo sabía. Puede que
hasta sea algo genético. Eso de ser un viajero.
Si la
genética nos puede hacer propensos a que sintamos un mayor placer por dormir,
por el arte, por ciertas prácticas, o incluso, por ser infieles.. tiene que
existir el gen "nomada" que tengamos como un lastre filogenético y
que nos de a algunos esta pasión por viajar.
Digo yo
que tiene que ser un gen, porque…Mira que me gusta el queso y que es casi una
adicción, pero al que no le gusta el queso..le entiendo, oye. Pero al que no le
guste viajar..ese tiene algo mutado en sus adentros. O no mutado, precisamente.
J
Viajar,
dicen, es cambiar la ubicación de un cuerpo, hablemos de un cuerpo humano.
Utilizar
un medio de transporte.
Irte a
otro lugar.
Pero lo
que no todos dicen, o ven es que al irte..
Al irte, en la maleta te llevas a tí mismo.
Al
irte, se van también tus ojos..
Y ves
esos lugares, esas calles, esos mares, esas casas de piedra y esas casas de cartón. Esos colores, esos
soles, que de tantos atardeceres parecen millones de soles diferentes, esas
otras maneras..
Al
irte, se van tus oídos, y escuchas, las olas del mar, y de los mares, el viento del mundo, el sonido de un tranvía
cuando frena, risas en un bar brindando con amigos, anuncios de un avión que
cierra sus puertas, canciones, pasos, idiomas que no reconoces en voces que no volverán y en voces que se quedan para siempre.
Al
irte, se va tu boca…Y le arrancas sonrisas, palabras balbuceadas en lenguas que
enriquecen tu saco de "saberes". Le regalas gustos diferentes,
sabores, aguas diferentes a puñados, sabor a sur, a sal, a norte, a vino, a
buena cerveza checa, a besos..
Al irte, se va contigo bien pegadita tu piel, y la
bañas, la enfrias, la sacas al aire, la secas al aire, la arropas, la desnudas, y se eriza y estremece y es el regalo que le das.
Lo que
no todos ven es que al irte..
Al
irte, se va tu viajera cabecita, y la vacías de pesos, de prejuicios. La llenas
de retos, de desarrollo, de crecer, de nuevas culturas, de aprender, la llenas
de "abrirse", le regalas nuevos limites, nuevas perspectivas, le das
la mano para seguir..
Dejas de pensar como debería ser el mundo para encontrarte ahi, de pie, viendo,
sencillamente cómo es. Aprendiendo a disfrutar de esa sencillez.
Al irte, se va tu vida,
y se hace grande.
..Sentarme
en un aeropuerto, dormirme en un despegue, leer en el tren, o la musica en un
autobús que me abraza incómodo durante horas.
Billetes
viejos, kilómetros, los pulmones llenos, los ojos abiertos, las ganas entre los
dientes, la sangre viva y ¡el mundo entero!
Una
escala en Zurich, y una noche abrazando las maletas en Milán.
Unas
escaleras que acaban en la ópera de Viena, y una foto horrible en la Tour
Eifffel.Una carrera en bici en Nymburk, y a punto de perder el autobús a Dresden..
Los pies en una calefacción de Amsterdam y un vestido azul de Budapest.
Estrellas de mar en Galicia y estrellas de papel en Golfe-Juan.
Un mercadillo nuevo de cosas viejas en Notting Hill,y uno viejo, de cosas nuevas en Marrakech.
Un millón de veces cruzadas por encima del Moldava, y unas Desperados en Cannes.
Un reencuentro en Ginebra, una tabla en Taghazout, y unas literas en Cracovia.
Un muro de Mónaco y un muro de Praga.
Un coche, cantando a Génova y un buen ron en el Caribe.
Y una madrugada en Madrid.
Al irte se va tu alma, y la llenas de gente, de aventuras, de historias, de vida.
Lo que
no todos ven.
Lo que
no todos sienten.
Lo que
no todos saben es que al viajar..
Le
regalas a tu alma vida.
Y a tu
vida,
Le
regalas un poco de alma.
Al que
no le guste el queso..vale.
Pero al que no le guste ver el mundo..
Al
que no le guste viajar…Al que no le guste viajar, que diga que nunca viajó.
Al que no le guste viajar, que le eche la culpa a la genética, porque si no..
Pobre pájaro sin alas.
Y en el momento mas oportuno, pensando lo que meto en la maleta... despues de una comida familiar en la que todos estaban visiblemente preocupados por mi espiritu aventurero, por que el niño no se vuelve, se queda ahi fuera, en el mundo, solo. Lo que no todos ven...
ResponderEliminarLo que no todos ven es que me mata poco a poco el saber lo que puede pasar al dia siguiente
ResponderEliminar:)
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ResponderEliminarPorque viajar es el mejor regalo que uno puede hacerse a si mismo... perderse en la inmensidad de este mundo, convertirse en parte de él y salir victorioso es una sensación indescriptible... Y porque sólo viajando te das cuenta de lo bonito que es volver... a esas madrugadas en Madrid.