sábado, 19 de enero de 2013

Nacer con estrella, nacer estrellado.

Y como lectura de noche empiezo un capítulo del libro "Animal behavior" de John Alcock.
(De un comienzo así sólo puede comenzar un post "densito" ;) )
El capítulo trata sobre el desarrollo del comportamiento animal, sobre cómo se dan los elementos necesarios y mediante qué procesos, para que un comportamiento se haga presente en un individuo.

Por supuesto, en las primeras páginas te van introduciendo al concepto de cómo un comportamiento se crea, o se ve modificado, por efectos genéticos, y del medio ambiente.
Al igual que los seres humanos (Saber que este es un concepto utilizado también en Psicología humana), el resto de animales ven sus conductas condicionadas, por un lado desde el interior, por parte de su genética heredada e intrínseca, y por otro lado desde el exterior, o entorno en el que el animal se encuentra.
Es decir. Por ejemplo: una persona que tiene tendencias depresivas, tendrá probablemente, una condición genética que le hace ser más propenso a caer en una depresión, así como su entorno será el idóneo para desarrollar esa condición depresiva. A grandes rasgos.
Pero según iba leyendo y subrayando, leyendo la teoría interactiva del desarrollo, me doy cuenta que he digerido el concepto de una forma que no había conseguido ver antes.
Entorno y genética se influyen mutuamente, entre sí, en ambos sentidos, y ¡dan como resultado un desarollo u otro del comportamiento!
Me explico. La persona depresiva que está geneticamente determinada para ser más propenso a caer en una depresión, en un entorno adecuado, no sufrirá la activación/modificación de dichos genes, y no sufrirá de depresion. Así como en un ambiente o situación propicia para caer en una depresión, personas con una genética condicionada para ver las cosas de manera más positiva, o para superar según que situaciones, de una manera más cómoda, no caerán en una depresión tampoco.
En realidad, un caso real sería muchísimo más complicado que todo esto, pero en esencia a extraer, sería ese concepto. :)
El ambiente activa, modifica y desactiva genes que aportarán distintas cualidades y características al individuo lo que dará origen a diferentes comportamientos. La temperatura del ambiente, por ejemplo, activa la parte genética necesaria de la que el animal ya dispone, para que éste entre en proceso de hibernación. Así como por otra parte la genética, químicamente necesitará del entorno adecuado para llevar a cabo sus funciones, ya determinadas, sin el cual,  no podrá otorgar esas condiciones al individuo que desarrollen ciertos comportamientos. Como por ejemplo una abeja que necesita de hormonas segregadas por la abeja reina (entorno) para poder cambiar su tarea o rol en la colmena.
En resumen, genética y ambiente no influyen sobre los animales, de manera independiente, sino que se complementan e interaccionan entre sí para dar como resultado una compleja maraña de comportamientos que darán como resultado la variedad de indentidades que los individuos poseen.

Este será uno de los grandes post-rayada del año, pero cuando cerré el libro y me puse a darle vueltas, relacioné el concepto rápidamente con algo de la vida, que nunca había conseguido explicar tal y como yo lo pensaba. La suerte.

Estábamos en el 2009.
Andy, Pilu y yo en el salón. Ya no me acuerdo de qué estabamos hablando pero sé que en un momento dije: - Eso sí que es suerte. Y andy me pregunta: - ¿Tú crees en la suerte? -Sí, respondo. Piluca, la pobre se levanta y dice: - No sabes donde te metes Pao, me voy a la cama que esto os va a llevar dos horas. (Mención especial desde aquí, a la santa paciencia de mi Pilu.) Y efectivamente, ahi nos pusimos a argumentar, los dos, en pro y en contra del concepto de tener suerte en la vida. Una de esas conversaciones que me encantan, y que me guardo muchas con Andy, en el bosillo de los recuerdos. :)

Al leer esto sobre la genética y el entorno, y como su combinacion es lo que determina lo que seremos. Digo..Ahi está. Eso es mi concepto de suerte.

Hay, en mi teoría, :p, una suerte extrínseca, en el entorno de cada uno. Llamémoslo coincidencias, casualidades, buen "timming", azar.. Esas cosas que pasan que no dependen de nosotros mismos como, encontrarte un billete en el suelo, que entre en un examen el unico tema, de cinco, que te habías preparado bien, perder el móvil y que lo encuentre alguien que se ponga en contacto con alguien de tu agenda para devolvertelo..etc. Son tonterías. Y no pretendo ponerles un toque místico, y llamarlas "esas cosas mágicas que pasan". Si te pasa eso con el movil, no es nada de otro mundo como concepto etéreo y abstracto de suerte. Es simplemente que fué una buena persona la que lo encontró. Pero dado el alto porcentaje de probabilidades que existen, de que eso, que te lo devuelvan, no suceda, que el hecho en sí, por bizarro, te convierte inmediatamente en afortunado. Suerte.
 
Después está la suerte intrínseca, la suerte "genética" de cada uno. Aqui entramos nosotros en el juego, y esta es la parte en la que Andý estará de acuerdo conmigo. Es la suerte en la que aunque necesites de un entorno adecuado, la fuerza motriz la tienen nuestra propia decisión, como si fuesemos genes. "Que suerte, siempre encuentra trabajo" El que siempre encuentra trabajo, es porque lo vale, lo busca, lo lucha. "Siempre encuentra una chica 10, ¿cómo lo hace?" El que tiene siempre una buena relación, de pareja, de amigos, de familia..es porque lo cuida, lo valora, lo atrae. Somos genes, que necesitan del entorno idóneo para desarrollarse, pero que estamos determinados a triunfar o no en según que aspectos. Esta última hay que cultivarla por tanto en el entorno adecuado, de decisión, determinación, apropiada toma de decisiones que condionaran el exito.

Estos dos conceptos de suerte, combinados, relacionados entre sí, dan como resultado eso, la suerte que tenemos o no en la vida.

Lo voy a acabar de manera gráfica para ponerle la guinda a este artículo, científico-reflexivo-paranoia:
Gente con:
Suerte exterior (+) Suerte interior (+) = Lo que vulgarmente llamamos, gente con una flor en el culo.
Suerte exterior (-) Suerte interior (+) = Gente standard, a veces afortunados, a veces desafortunados.
Suerte exterior (+) Suerte interior (-) = Gente standard, a veces afortunados, a veces desafortunados.
Suerte exterior (-) Suerte interior (-) = Gente desgraciada



La mayoría, en equilibrio,

entre las fortunas y las penas,

y dos grupos pequeños

que se pasean por ahi fuera:

los pobres estrellados,

y los "mamones" con estrella.



A: Andy y Pilu.
Os echo de menos.

miércoles, 16 de enero de 2013

Sonidos y silencios

Mira que hay veces que se me ocurre cualquien tontería, y me pongo a escribir como una locomotora, pero hoy es diferente.
Es ese post que tenía en la manga desde hace siglos y que nunca es lo suficientemente grande para poderlo parir.
Grande,  o crecido,
o bonito,
o verdad.

Sonidos y silencios.
Estética, melodía, intensidad, y ritmos.
Cultura, estímulo, timbre, y ondas.
Oído, armonía, voz, arte.
Arte, en sonidos y silencios.
Música.

Es increible.
La cantidad de estilos de música que existen hoy en día. Desde la música clásica, al Drum&Bass.
Hip Hop, Blues, Pop, Jazz, Indie, Funck, Rock, Techno, Punk, Reggae, Soul, Metal..
Nada que ver las unas con las otras, y a la vez, más de lo mismo.
Sonidos ordenados. Silencios. Instrumentos, voces..y todo en formato de ondas que pueden salir de unos cascos minúsculos o de un teatro con una orquesta de cientos de músicos.
Todo, para llegar a lo mismo: Latirte.

Que la música sea tan rica, es signo de lo ricos que somos también nosotros en alma.
La cantidad de sensibilidades distintas que viven dentro de las personas.
A veces creo que la música, tiene más que ver con quienes somos en cada momento de lo que creemos.

Siempre.

Siempre está esa canción a tiempo, que te salva, o que te sumerge en las sombras mas profundas del pasado.
La canción que te mete el dedo en la llaga del presente.
Las que te alegran el dia.
Las que te ponen la piel de gallina.
Las que aborreces de tanto poner, y las que aunque las pongas un millón de veces, no pierden la magia nunca.
Esas que te llevan a años atrás,
y sonries.
Esas que te llevan a años atrás,
y te obligan a llorar.
Todas ellas.
Las canciones.
La música.
La pasión universal.
De todos.
Todos escuchamos música.
Y muchos, latimos en música.
Vivimos en música.
Es como la vida misma.
Es viva.
Es el tiempo que pasa.
Es nuestros dias.

Que unas vibraciones en el oído, sean capaces de sacudirte el pecho.
cambiar tu humor, de devolverte el aire, o de dejarte sin él..es un arte.
Eso es increíble.
Qué arte grande, el que lo ame así.

Llevaba un tiempo, queriendo abrir otro blog.
Por lo que la música es para mí.
Y ya está aquí.
365 canciones
365 vidas
y 365 vidas en canciones.
Por todos esos momentos en los que voy en un autobús, y suena.
Por cuando antes de dormir, está la foto perfecta en la pared, y suena.
Por cuando buscas entre los CDs viejos, y por fin, suena.
Por cuando creías que lo habías olvidado, y de repente, suena.
Por esa música que suena y que le pone banda sonora al mundo.

http://trescientassesentaycincovidas.blogspot.com/

Espero que lo disfruteis. Que encontréis canciones que os inspiren.
Que os hagan reflexionar. Que os diviertan. Que os saquen del mundo, o que os traigan de vuelta a él.
Podéis seguirlo también desde Facebook en Dame un minuto para pensarlo donde actualizo los dos blogs, y puedo leer sugerencias, links, y conocer a gente que sigue el  blog y que no conozco.

Una canción por día.
(No podré subir canciones a diario, pero otros días colgaré varias).
Hasta que sean 365.
Mis 365 canciones.
Mis 365 historias.
Mis 365 vidas, de este año, en canciones.
@PaoStepanska

"Sin música, la vida sería un error." F. Nietzsche

miércoles, 9 de enero de 2013

De noche, es de noche.

No hay nada como beber
hasta saciarse
agua fresca cuando uno tiene sed.
A morro.
A chorros.
Que hasta se te escapa de la boca
y te deja los labios rojos.

...Con los huesos encorvados alargo la mano a tientas a la mesilla de noche.
Y apago el  interruptor de la lámpara.
Ésta redonda, hecha de papel,
que parece que un día va a echarse a arder.
Y que no arde nunca.


lunes, 7 de enero de 2013

"De suelas gastadas, genéticamente."


Publican en Diciembre de 2012 que una variación del gen RASGRF-2 hace que los jóvenes que la poseen sean más propensos a ser adictos a la ingesta de alcohol porque hace que esta práctica sea más placentera para éstos que para los que no poseen dicha variante.

Por otro lado en Psychological Science se publica un artículo que demuestra que las personas que presentan dos mutaciones del gen neuregulin 1 son personas que desarrollan una creatividad especial fuera de los estándares y por tanto dota de ciertas capacidades "innatas" a algunas personas siendo el porcentaje de la poblacion que lo posee, en torno al 10%. 

En el 2011 en Munich una investigación saca a la luz que la gente que disfruta más durmiendo posee una variante genética llamada ABCC9 que hace que estos individuos detecten  la energía celular de una manera más leve y necesiten más horas de descanso.. 
Y luego van los suecos, y nos dicen que la infidelidad masculina va relacionada al alelo 334.
De locos.
Poco a poco nos van poniendo delante de las narices que el ADN que portamos hecho bonitos ovillos metiditos en sus núcleos, influyen en un millar de detalles de nuestra personalidad, filosofía, habilidades…y al fin y al cabo, en nuestra forma de ver y vivir la vida.

Y pienso.. 

-¿Ves? Lo sabía. Puede que hasta sea algo genético. Eso de ser un viajero.

Si la genética nos puede hacer propensos a que sintamos un mayor placer por dormir, por el arte, por ciertas prácticas, o incluso, por ser infieles.. tiene que existir el gen "nomada" que tengamos como un lastre filogenético y que nos de a algunos esta pasión por viajar. 

Digo yo que tiene que ser un gen, porque…Mira que me gusta el queso y que es casi una adicción, pero al que no le gusta el queso..le entiendo, oye. Pero al que no le guste viajar..ese tiene algo mutado en sus adentros. O no mutado, precisamente. J 
 

Viajar, dicen, es cambiar la ubicación de un cuerpo, hablemos de un cuerpo humano.

Utilizar un medio de transporte.

Irte a otro lugar.

Pero lo que no todos dicen, o ven es que al irte..
Al irte, en la maleta te llevas a tí mismo.
Al irte, se van también tus ojos..
Y ves esos lugares, esas calles, esos mares, esas casas de piedra y esas casas de cartón. Esos colores, esos soles, que de tantos atardeceres parecen millones de soles diferentes, esas otras maneras..

Al irte, se van tus oídos, y escuchas, las olas del mar, y de los mares, el viento del mundo, el sonido de un tranvía cuando frena, risas en un bar brindando con amigos, anuncios de un avión que cierra sus puertas, canciones, pasos, idiomas que no reconoces en voces que no volverán y en voces que se quedan para siempre.

Al irte, se va tu boca…Y le arrancas sonrisas, palabras balbuceadas en lenguas que enriquecen tu saco de "saberes". Le regalas gustos diferentes, sabores, aguas diferentes a puñados, sabor a sur, a sal, a norte, a vino, a buena cerveza checa, a besos..

Al  irte, se va contigo bien pegadita tu piel, y la bañas, la enfrias, la sacas al aire, la secas al aire, la arropas, la desnudas, y se eriza y estremece y es el regalo que le das.

Lo que no todos ven es que al irte..

Al irte, se va tu viajera cabecita, y la vacías de pesos, de prejuicios. La llenas de retos, de desarrollo, de crecer, de nuevas culturas, de aprender, la llenas de "abrirse", le regalas nuevos limites, nuevas perspectivas, le das la mano para seguir..
Dejas de pensar como debería ser el mundo para encontrarte ahi, de pie, viendo, sencillamente cómo es. Aprendiendo a disfrutar de esa sencillez.
 
Al irte, se va tu vida, 
y se hace grande.


..Sentarme en un aeropuerto, dormirme en un despegue, leer en el tren, o la musica en un autobús que me abraza incómodo durante horas.
Billetes viejos, kilómetros, los pulmones llenos, los ojos abiertos, las ganas entre los dientes, la sangre viva y ¡el mundo entero!

Una escala en Zurich, y una noche abrazando las maletas en Milán.
Unas escaleras que acaban en la ópera de Viena, y una foto horrible en la Tour Eifffel.
Una carrera en bici en Nymburk, y a punto de perder el autobús a Dresden..
Los pies en una calefacción de Amsterdam y un vestido azul de Budapest.
Estrellas de mar en Galicia y estrellas de papel en Golfe-Juan.
Un mercadillo nuevo de cosas viejas en Notting Hill,y uno viejo, de cosas nuevas en Marrakech.
Un millón de veces cruzadas por encima del Moldava, y unas Desperados en Cannes.
Un reencuentro en Ginebra, una tabla en Taghazout, y unas literas en Cracovia.
Un muro de Mónaco y un muro de Praga.
Un coche, cantando a Génova y un buen ron en el Caribe.
Y una madrugada en Madrid.


Al irte se va tu alma, y la llenas de gente, de aventuras, de historias, de vida.

Lo que no todos ven.

Lo que no todos sienten.

Lo que no todos saben es que al viajar..

Le regalas a tu alma vida.

Y a tu vida,

Le regalas un poco de alma.
 
 

Al que no le guste el queso..vale.
Pero al que no le guste ver el mundo..
Al que no le guste viajar…
Al que no le guste viajar, que diga que nunca viajó.
Al que no le guste viajar, que le eche la culpa a la genética, porque si no..

Pobre pájaro sin alas.