De repente, me veo allí arriba mirando lo que debería estar aprendiendo, y sin mirar; Anulando todo pensamiento racional y con la manga de mi jersey apretada contra mi nariz; Aspirando como si saliese de la más larga de las apneas…como si quisiese deshacer el trenzado de los hilos del tejido…y justo cuando acabo de tomar todo el aire que me deja una sola bocanada…zas! Me sacude el pecho y pestañeo.. zas! Una lluvia imparable de imágenes brillantes, de recuerdos…y como una “yonki” del pasado vuelvo a repetir la misma operación…Inspirar y onda expansiva desde el centro del pecho…y quizá los demás ni siquiera se estuviesen dando cuenta…
El olfato es uno de los sentidos que posee el ser humano. Somos un grupo que no posee este sentido en un estado muy desarrollado, pertenecemos al conjunto de animales microsmáticos, a diferencia de animales macrosmáticos como perros, ratas, o conejos..para quienes el olfato es indispensable para la supervivencia.
Sin embargo, en este caso no nos encontramos con un sentido que nos aporta simplemente información acerca del entorno, sino que se descubre íntimamente ligado con nuestra mente, memoria y emociones.
Como casi todo, esto tiene una explicación científica. (Y digo casi todo porque ya se sabe que afirmar enunciando palabras como: Todo, Nada, Nunca o Siempre, dista mucho de un verdadero pensamiento científico, pese a lo que muchos crean).
La explicación es sencilla aunque el mecanismo y su estudio sean enormemente complejos.
Las moléculas disueltas en el aire encargadas del “olor”, atraviesan nuestra nariz, y a través de unos receptores y orificios craneales, la información llega al bulbo olfativo. De ahí la información viaja al hipotálamo y al sistema límibico, regiones responsables de las emociones, los impulsos, los sentimientos, y la memoria.
Maravilloso, pues así, un olor es capaz de impulsar una conducta, o de evocar un recuerdo, antes de que podamos si quiera darnos cuenta, ya que se da antes de que la información alcance la corteza cerebral, donde la hacemos consciente.
Así, percibes un olor de la infancia, y casi te ves allí sentado en un parque, revolviendo la arena…recuerdo el olor de la arena mojada que había debajo de la arena seca, y como me olían las manos al hacer agujeritos en el suelo..
El olor a sal, del mar... El olor de algunas casas, algunas a las que ya no volveremos a entrar más. El olor del frío en la ciudad..
El olor de tu ropa..Y el olor de su ropa..
El olor a leña que me trae tantísimas sensaciones...de ese lugar de siempre...
El olor de esa cocina…
Y a veces, llevarme en las manos un olor que huele a sueños que se cumplen...
¿No es genial? cuando viene sin avisar, ese olor, y te lanza veloz a un momento distinto, y te sacude el cuerpo...
Y en mi piel siempre el mismo perfume…
Y puede que sea porque le he puesto un lazo a ese aroma donde voy enganchando un millón de cosas que me niego a borrar, y así con cada aplicación, me pulverizo trocitos de mi vida…al menos eso es a lo que huele…
¿No es maravilloso? Vamos, ¿cómo no voy a adorar la naturaleza? Algo tan inerte como un grupo de átomos delgaditos que flotan en el ambiente, capaz de evocar algo tan intenso como volver a sentir un nudo en el estómago, o uno en la garganta, una lagrima, que el corazón se escape de tu cuerpo y se ponga a correr como loco, o simplemente una sonrisa que se dibuja sin que puedas percatarte…
Claro que es maravilloso.
Es un diseño que no dejará de fascinarme jamás.
Y en el fondo me consuela que cuando no me quede nada, si algún dia no me queda…me quedará esa curiosidad insaciable…
Me lo encontré sin querer... y me taladró hasta lo más hondo de la cabeza.
Me tuve que parar, impregnarme, inhalar el aire como si quisiera hacer caer rendidos, sin oxígeno, a todos los que estaban en aquel lugar, conmigo, mientras, fuera, llovía con rabia.
Por un segundo prometo que se borraba la gente y lo que tenía que hacer mañana. Y lo que voy a hacer mañana, de hecho. Y ahí me tenía, ahí me teníais, de pie, estrujándome la manga del jersey contra la nariz… La naturaleza no está sino diseñada al perfecto conjunto del maravilloso mundo emocional que mueve a las personas.
Y por un instante, yo misma, en una fenomenal versión adolescente, que me encantó. J
No hagamos colores de los olores...
que no se puedan definir...
que sigan invadiendo sin permiso ese espacio nuestro de impulsos y emociones
y que nunca lo podamos dominar
que siga sacudiendo el pecho de las personas
..y que siempre nos quede, como un perfecto lastre de un maravilloso instinto animal..
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