Creo que todo ha empezado porque por primera vez, experimenté lo que sentía al no tener a mi disposicion algo que siempre tuve durante todos estos años...el tiempo.
No creo que el problema del ser humano sea, en contra de lo que muchos creen, que una vez, en algún punto de la historia empezasemos a medir el tiempo. Lo que nos acarrea los problemas es lo que construimos con ese material, los horarios.
Existen de todo tipo y para todo tipo de personas en cualquier momento de la vida... Horarios de trabajo, de clases, la hora de comer, la de cenar, el horario de los establecimientos, el horario de hacer o no hacer ruido, la hora del programa de la tele, la del parking, a la que cierran los bancos...Beneficiosos y destructivos nos casamos con ellos y apenas nos damos cuenta. Lo hemos metido todo dentro de diferentes limites impuestos por nosotros mismos y se lo atribuimos a las manillas que marcan el ritmo de lo que vivimos dia a dia, y que por extension, marcan el ritmo de la vida en sí misma. Así, pasa a convertirse en un gran horario que intenta abracarlo y comerselo todo. La hora de empezar a hacerse mayor, la hora de empezar a trabajar, a tomar decisiones para el futuro,el momento de sentar la cabeza, de "estas cosas ya no se hacen", la de "ahora se hacen éstas"...(Como me gusta pensar que siempre es tiempo de todo lo que deseas..) Y a eso que está fuera del horario universal es a lo que yo quiero llamar tiempo libre..(Por lo que expongo que: ir al cine no cuenta como tiempo libre, ¡porque hasta eso está sujeto a horarios!)
Tiempo libre, tiempo que sólo pertenece a mí, a tí, a uno mismo. Tiempo que nadie te quita, nada te lo arrebata, ni un horario, y que te dedicas a ti, a mí, a reir (o a sonreír que es más bonito). Tiempo para reflexionar, para sentarte a ver pasar la gente, oir una cancion, para detenerte a recordar una historia, a leer, a escribir, a sentir el cesped en los pies, a sallir a dar el paseo que no necesita ser excusado, ni razones, a descubrirte sin querer entretenido en observar por el camino...
Nadie dicta cuando ha de hacerse todo eso, mas que uno mismo, nosotros, y apenas lo apreciamos. Esa libertad de elegir en qué se invierte un momento propio y concreto es el tiempo libre o mejor dicho, yo pienso, liberado, (me gusta más...) Liberado por nosotros que lo hemos desatado de lo que otros ataron..
Cuanto más me aprieta el horario, mas me salgo del esquema que me tiene preparado o más creo desencadenarme de él..Más falta me hace ese tiempo, sin grilletes al horario.. y puesto que una de mis mayores convicciones es que la gran parte de las barreras que encontramos en el camino son impuestas por nosotros mismos, pensé: ..."retoma el blog, así siempre tendrás la excusa perfecta para regalarte los minutos de tiempo libre que tú elijas. Esos momentos de relexion que tanta falta llevan haciendote estos últimos meses"...Y aqui estoy reclamando lo que es mío, un minuto para mi...un minuto para pensar..
...Un minuto para pensarlo..
Me gusta!
ResponderEliminarDeberías leerte "Tierras de cristal" de Alessandro Baricco, que a parte de ser para mí uno de las mejores novelas de la histroria (y a la que más cariño tengo), contiene una reflexión maravillosa sobre cómo cambió la historia, no tanto la aparición de la locomotora, como el hecho de relacionarla con el reloj, es decir, la creación de los horarios de tren.
Me alegra verte por aquí!