No era un día especial, simplemente un dia más en el que tenía que ir al banco a recoger unos papeles. Y, con papeles no me refiero a billetes, que es lo que nunca me llaman para ir a recoger.. Del banco, me fuí a comprar unas pilas de botón que necesitaba para el afinador de la guitarra..vaya..que no era el plan del mes el banco y las pilas, pero de repente me dije: -" No vuelvas a casa porque te vas a tirar a no hacer nada". Y tan bien me conozco..es mi nueva rutina del descanso por falta de ganas de todo.. Asique me puse los cascos, y me dí un paseo hasta la playa..Es la única que hay de arena en Antibes, el resto son de piedras, y aunque parece muy zen con todos esos cantos rodados...después de un rato sentada me revuelven mis achaques de la vejez adelantada que me regala mi bella profesión :) El caso, que esta tiene arena, de la de toda la vida. Es una playita muy pequeña..casi como una cala, cerrada por un lado por una muralla antigua como de castillo, que le da un encanto especial, y por el otro lado por rocas que limitan con el puerto..Un puerto de esos sin barquitos. Uno de esos llenos de yates de ricachones que dibujan la estampa más típica de la costa azul..
La cala al final queda casi cerrada, como si fuera una laguna pero a la que llegan algunas olas débiles, aunque apenas se dibujen en la orilla.
Me siento al final de la playa..La espalda contra la pared de la muralla y me quito las zapatillas y los calcetines..lista para enterrar los dedillos de los pies en la arena..
Saco un boli, y la agenda e intento escribir algo..(-"Ya que he comprado las pilas para el afinador, deberia escribir algo, y así hacer cosas productivas en casa esta semana..")
Y me pongo a mirar, como si fuera una bohemia de estas que estan dibujando a la gente en el mar, o escribiendo un poema, o qué se yo..
Hay un hombre, en el limite de la hilera de rocas que cierran la playa, pescando, de pie, solo, tranquilo. No tiene pinta de turista..más bien "de aqui de toda la vida". Me acuerdo cuando fui a aprender a pescar en Valencia..y me sonrío, de lo ridícula que me debía ver con el anzuelo enganchandoseme en las rocas..pero cuanto nos reimos..
Me vienen buenos recuerdos.
Me pongo a escribir..
Me voy relajando entre las frases, la música, la gente..
Una familia tiene tres esterillas juntas, y encima, todos los artilugios playeros, toallas, bolsas, crema.. No muy dominguero, más bien familiar..
Esos si que no son franceses..hablan como en alemán, u holandés..no sé..
El padre y la madre se meten al agua (-"hace un dia espléndido pero tengo mis dudas sobre la temperatura del agua" Pienso.) El tiempo que tardó la matriarca en echarse a nadar creo me daba la razón.. Se alejan un poco y las dos hermanas se quedan en las esterillas haciéndose fotos..Una tendría unos 16 años y la otra unos 3 o 4..las dos rubias, como la madre. La pequeña está desnuda y le pide algo a la hermana de dentro de una bolsa.. La mayor, saca e infla unos manguitos rosa chillón y se los pone y la acompaña a la orilla mientras grita a su madre para que sepa que la peque se animaba a ir con ellos..La madre deja al padre nadando y se acerca al encuentro de la nena. Era entre tierno y gracioso como se intentaba meter y le daba el fresquito del agua y volvia para atrás, y volvía a querer entrar y se reía ella sola con los nervios que le daban cuando venían las pequeñas olas que sobreviven y llegan hasta la orilla..
Me salgo de esa escena..y veo un chico a mi lado que también escribe en una libreta muy usada..Igual él sí es un bohemio francés que escribe poemas.. :) Tiene toda la pinta, el pelo hacia un lado, algo de bigote unos zapatos viejos de piel y pantalones pesqueros con una camiseta negra de lino abierta en el cuello..Tendrá algunos años más que yo, creo que también esta mirando a la niña en su "aventura" para meterse al agua..y él también se ríe..Era imposible no impregnarse de esa frescura..
Me distraen unas voces de unos chicos. Tres niños, de unos diez años juegan al otro lado de la playa, con un balón de futbol. Juegan a pasárselo en un triángulo y se chistan entre ellos regañandose para no enviar el balón donde hay gente..No creo que les importase tanto el molestar como la vergüenza que pasaban cada vez que se tenian que acercar a pedirlo de vuelta.
Empieza a atardecer, el atardecer oficial, el del sol que se ve a medias entre las casas que dan a la cala..Y en uno de los balcones una señora mayor, que estoy segura que también ha vivido aqui toda la vida. Es una de esas señoras un poco hippies con el pelo largo blanco. Esta sentada en una silla de hierro, blanca, un poco rococó con los pantalones vaqueros remangados mirando también al mar, como si lo hiciese a diario..
De repente salta en mis cascos una canción que parece ponerle pegamento a la escena.
Y es como la música que va con la calma que tiene hoy el mar...(Bueno, aqui, hoy y siempre esta dormido..) La música pega hasta con el color del atardecer, la mamá que sale del agua con la peque y por un segundo, con esta música me da envidia, y yo también quisiera estar desnuda en el mar..
El hombre sigue paciente, pescando..Y mira hacia las casas.
Y la mujer en el balcón.. Igual es su mujer..
Y cojo aire profundamente..
Por un segundo me invade una serenidad que hacía muchisimo tiempo que no sentía..
Y me vuelvo a quedar mirando el mar..dejo el boli y sigue sonando..
No estoy pensando en nada más, no hay problemas, no hay banco, no hay trabajo, no estoy lejos, no ha pasado nada malo..Estoy tranquila..
Toda esa paz a la que de un tiempo aquí me había vuelto adicta y que se había esfumado sigilosamente en estos meses, volvío por un segundo,me sacudió exactamente como lo hacía antes, estaba tal y como estaba esa paz antes, mordiéndome la piel.
Fué solo un momento, la belleza de lo simple en un segundo..Pero ahora, como lo he cosido a esta canción, llevo dos noches trayendome la playa y ese bienestar a la cama.. Y cuanta falta me hacía.
(Y por si te hacía falta, te lo quería regalar..)
Buenas noches :)